Entre sueños, un grupo de luces serpentea
en el abismo del ritmo de la negra nada,
formas irrepetibles sutiles se aparean
fusionándose con Todo alcanzan la Gracia.
Sosteniéndose solos de enorme enramada,
los sentidos excitados sólo contemplan,
las voces internas
cien mil un cosas comentan
Después todo se transforma en brillante estrella
el “yo” espectral océanos de plata nada,
al cielo personal, junto a la sacra providencia,
jubiloso va en busca de su gran amada.
Sonidos estéreo en bizarra armonía bailan, fantasmas, rostros pictóricos y llamaradas,
la noche y la primavera manifestadas